Durante esta semana fuimos testigos de un proceso histórico, y como tal solo el tiempo nos dirá si fue favorable o no, al ver desfilar a 25 postulantes al cargo más relevante del sector petrolero en México.
Se trata de un proceso que ha de ser limpio y transparente según lo a anunciado el Presidente Andres Manuel, para ello solicitó a Luisa María Alcalde, Secretaría del Trabajo y Previsión Social, organizar y desarrollar un sistema de votación que permita llevar a cabo una elección de carácter, sí sectorial pero, nacional.
Así desde la STPS con Luisa María en los controles se alista una nueva operación hormiga del Presidente hasta ahora sin necesidad de ocupar al legislativo. El objetivo es claro: demostrar que se pueden organizar unas elecciones nacionales y desarrollar un sistema de votación efectivo sin necesidad de ocupar al INE, que si bien es el órgano designado para organizar y llevar a cabo elecciones para cargos de elección popular cada elección la cobra como si fuera iniciativa privada, será entonces cuando el aparato legislativo de Morena deberá entrar en acción para permitir otros organizadores de elecciones o bien comenzar a operar el posicionamiento de quién lleve a cabo la primer elección alternativa nacional.
Por cierto existen ya otros agentes organizadores de elecciones, se trata de los institutos locales que incluso han creado una Asociación Civil, evidentemente con recursos que emanan de sus presupuestos y que tienen su origen en el presupuesto público. La pregunta es para qué, si bien podrían reunirse en el Instituto Nacional a discutir y ponerse de acuerdo, más elefantes blancos que nunca vimos y seguro muchos ni se enterarán que existen.
Maria Luisa además ha estado al frente de las exposiciones públicas de las candidatas y candidatos a ocupar el cargo sindical, sin la presencia del Presidente, la Secretaria se convierte en la figura central del performance dónde ha habido insultos, descalificaciones, injurias y hasta han llamado traidora a la responsable de defender los derechos de los trabajadores.
También es responsable de desarrollar y operar el sistema de votación electrónica que han llamado Sirvolab y que, se entiende, será el método a utilizar en las subsecuentes elecciones sindicales. Anunció que será la Secretaría quién mantenga un call center para atender dudas respecto al sistema, pero que las dudas respecto a resultados y mecanismo sigue siendo facultad del centro de trabajo, una especie de seguro por si las cosas no salen como se esperaba.
Evidentemente no es lo mismo organizar una elección para un cargo de elección popular, pero anexar al curriculum político la organización de una elección de carácter nacional convertiría a quién ha sido una de las secretarias más jóvenes, simbolizando el cambio generacional propuesto por el Proyecto de Nación, en la mejor propuesta de Andres Manuel López Obrador para el Instituto Nacional Electoral o su posible órgano sucesor, sin duda me hizo recordar aquel dialogo de Hombres de Negro: viejo cacharro, nueva belleza.