Tláhuac, Ciudad de México — Las grandes transformaciones no se gestan detrás de la comodidad de un escritorio. El verdadero cambio se hace a pie: desgastando la suela en las calles, escuchando de frente a los vecinos y sintiendo en carne propia las necesidades de cada comunidad.

Bajo esta premisa, que es el corazón mismo de la Cuarta Transformación, el Profesor Raymundo Martínez Vite sigue recorriendo el territorio, consolidando su labor política con un despliegue permanente en los barrios originarios del centro de Tláhuac.

Para Martínez Vite, la cercanía con la gente no es un eslogan de campaña ni una estrategia de paso. Su vida y su trayectoria están profundamente unidas a la educación pública y a las luchas populares del sur-oriente de nuestra capital. Por eso, el contacto directo con la ciudadanía es, para él, el verdadero motor del cambio social.

Quienes caminan a su lado lo saben: su visión como maestro de izquierda le da esa sensibilidad única para conectar con la identidad, el orgullo y las causas más profundas de las familias tlahuaquenses. No se trata solo de visitar los barrios, sino de volver a las raíces para seguir construyendo desde abajo.
